TIJUANA.- La reciente decisión de la administración de Donald Trump de revisar más de 55 millones de visas vigentes ha generado inquietud en la comunidad migrante, debido a las posibles implicaciones legales y humanitarias.
La medida, conocida como «continuous vetting», busca detectar violaciones que podrían derivar en la revocación de visas, deportaciones y restricciones en la movilidad de los afectados, incluyendo antecedentes criminales, excesos de estancia o vínculos con organizaciones consideradas terroristas.
La abogada Josefina Orozco advirtió sobre los riesgos de un proceso masivo que podría afectar derechos fundamentales, como la libertad de expresión y la igualdad, además de generar errores administrativos y un clima de incertidumbre.
Recomendó a quienes tengan visas vigentes mantener una documentación actualizada y consultar a especialistas en migración en caso de recibir notificaciones de revocación, para proteger sus derechos y opciones legales.


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