TIJUANA.- La fe y la gratitud fueron las palabras con las que el pastor Marcelino José Ávila enfrentó la pérdida de su vivienda, consumida por un incendio este martes en la colonia Divina Providencia.

El siniestro, reportado poco antes del mediodía, movilizó a elementos del Cuerpo de Bomberos de las estaciones Cortéz y Playas de Tijuana.

Ocho bomberos, apoyados por dos pipas de agua, trabajaron intensamente para sofocar las llamas que iniciaron en el segundo nivel del inmueble, donde residía uno de los hijos del pastor.

Aunque el fuego se controló, la estructura quedó inhabitable.

Al momento del incidente, Marcelino se encontraba en la iglesia “El Buen Pastor”, donde ejerce su ministerio.

Al llegar a su hogar, encontró que las llamas habían arrasado gran parte de la construcción que, con esfuerzo, había levantado junto a su familia.

Aun en medio de la pérdida, sus palabras reflejaron fortaleza: “Gracias a Dios no hubo pérdida de personas, nada de eso. Las cosas materiales van y vienen, como lo sabemos”, expresó con serenidad.

“Lo importante para todos nosotros”, dijo, “es que no le haya pasado nada a ninguna de las personas que aquí habitamos… lo material, pues Dios lo va a suplir, de qué manera, yo no sé, pero Él es quien puede tocar los corazones.”

Hasta el momento no se ha determinado la causa del incendio.