TIJUANA.– “Nadie ha ido a la oficina, nadie me ha hablado de la autoridad para preguntarme”, respondió el ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel (PAN), sobre la judicialización del caso de ‘huachicol fiscal’ que involucra a su empresa.

Por ese caso, la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó 200 órdenes de aprehensión y este fin de semana se cumplimentaron algunas contra funcionarios de la Secretaría de Marina Armada de México y empresarios.

Pese al escándalo, el primer ex mandatario del PAN en el país declaró que “al toro por los cuernos siempre; la transparencia es primero”.

Explicó que su empresa, Ingemar S.A. de C.V., de la cual es socio mayoritario, opera desde marzo del año pasado para un solo comercializador y ha puesto todos los pedimentos a disposición de las autoridades aduanales, calificando cualquier confusión como un error administrativo y no un delito.

“Hace como cinco semanas o más que me traen como si fuera el aguacate; me quieren madurar a punta de periodicazos”, declaró.

Ruffo Appel también señaló que si existe huachicol fiscal es porque “por cielo, mar y aire las aduanas son las que inspeccionan y si algo se mete indebido, pues es la aduana”.

Si a él se le señala es por una presión mediática impulsada por Morena, dijo, “porque traen un problemón los del gobierno federal”, citando el caso del ‘huachicol fiscal’ y los señalamientos alrededor del senador Adán Augusto López, cuyo ex secretario de Seguridad estatal lideraba el grupo criminal “La Barredora” en Tabasco.

El primer ex gobernador de oposición en México rechazó haber solicitado un amparo: “Ni he sacado amparo… ya todo el mundo me dice: ‘Oiga, saque el amparo’. Pero… ya ni hay Poder Judicial… esto ya está de hazme reír”.

Además, comentó que, ante la situación, dos de sus hijos le han pedido irse a vivir a Estados Unidos, “a California”, pero actualmente permanece en su casa del puerto de Ensenada porque el próximo 15 de septiembre se someterá a una cirugía de cadera.