TIJUANA.- Familiares de personas desaparecidas conmemoraron a sus seres queridos con una misa en «La Gallera», un lugar que en el pasado fue utilizado por el infame «El Pozolero» para disolver cuerpos en ácido, pero que hoy funciona como un memorial para las víctimas.

La ceremonia, realizada en el Día Internacional de los Desaparecidos, sirvió para honrar la memoria de quienes aún no aparecen y exigir justicia.

A más de una década de la desaparición de sus seres queridos, las familias enfrentan la incertidumbre, ya que los restos no han sido identificados debido a la alta contaminación por ácido.

Paula Sandoval, presidenta de la Asociación Familiares Unidos Buscando a Nuestros Desaparecidos, criticó la inacción de las autoridades y pidió mayor colaboración en las investigaciones.

Por su parte, Fernando Ocegueda, presidente de la Asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California, denunció que el tema de las desapariciones está prácticamente vetado en el estado, sin investigaciones ni recursos adecuados.

Actualmente, 158 familias buscan a sus seres queridos, en su mayoría jefes de familia, y consideran a La Gallera como un espacio de paz y memoria para las víctimas.