TIJUANA.- Lidia Flores Ayala, madre de familia en la colonia Buena Vista, trabaja vendiendo ropa y dulces para costear el tratamiento de hemodiálisis de su hija Milca, quien desde 2018 sufre insuficiencia renal.
A pesar de las dificultades económicas, Lidia ha logrado cubrir parcialmente los gastos vendiendo prendas donadas y alimentos, ya que cada sesión de diálisis cuesta entre mil 200 y mil 500 pesos.
Con fe y esperanza, la madre continúa luchando para que su hija recupere su salud y felicidad.


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