TIJUANA.– En un acto de fe y denuncia, miembros de la comunidad migrante realizaron este Viernes Santo un viacrucis simbólico que terminó en la Garita del Chaparral, cargando una cruz como reflejo del sufrimiento que viven en su travesía hacia Estados Unidos.
En la cruz y el cuerpo de Cristo escribieron los nombres de sus seres queridos que ya están en el vecino país o que murieron victimas de la violencia que los expulsó de sus entidades del Centro y Sur del país.
También redactaron mensajes de esperanza antes de levantar, entre todos, la pesada cruz que simboliza la carga que enfrentan: hambre, abuso, violencia, despojo y el rechazo de un sistema que les cierra las puertas.
“Cada migrante viene con su propio viacrucis. Han pasado cosas muy fuertes desde sus lugares de origen”, expresó José María García Lara, director del albergue Movimiento Juventud 2000, quien convocó al viacrucis.
El acto fue también una denuncia a las políticas migratorias de la administración de Donald Trump que han dejado a miles varados en la frontera tras la cancelación de citas CBP One, única vía legal para solicitar asilo.
Desde su implementación en 2023, CBP One había sido una herramienta clave para organizar el flujo de solicitantes de asilo y garantizar una estancia temporal en México. Con su cierre, los migrantes se enfrentan a una gran incertidumbre sobre su futuro, sin saber si podrán cruzar la frontera en próximos meses.
“Queremos sensibilizar a nuestras autoridades, en México y Estados Unidos. La comunidad migrante no huye por gusto, sino por necesidad”, dijo García Lara.


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