En la madrugada del 1 de enero de 2025, una joven fue arrojada desde una camioneta en movimiento en la colonia Benito Juárez de Matamoros y abandonada en la calle.

La mujer, originaria de Tijuana, había acudido previamente a la Cruz Roja acompañada de un hombre que presentaba lesiones en el rostro provocadas por el uso de pirotecnia. Ambos se encontraban en estado de ebriedad.

Vecinos de la zona encontraron a la joven y trataron de ofrecerle ayuda, pero ella respondió con agresividad, rechazando cualquier asistencia.

Posteriormente, familiares llegaron al lugar y confirmaron que la joven había viajado desde Tijuana a Matamoros.