TIJUANA.- Amigos, familiares y seguidores del emblemático guitarrista Javier Bátiz se reunieron este martes para darle el último adiós con una caravana que recorrió los lugares favoritos y más representativos de su vida en la ciudad.
La despedida comenzó en la funeraria Hernández, desde donde partió la carroza que transportaba el cuerpo de Bátiz.
Detrás, su esposa, Claudia, montada en una motocicleta y sosteniendo un muñeco representativo del músico, lideraba la procesión, reflejando el amor y la admiración al llamado “Padre del Rock Mexicano”.
El recorrido incluyó zonas de Tijuana que marcaron su trayectoria artística, evocando los inicios de su carrera y su influencia en la música rock en México.
A lo largo del trayecto, decenas de personas se unieron para despedir al músico, mostrando guitarras, flores y mensajes de agradecimiento por su legado.
La ciudad que vio nacer a Javier Bátiz ahora se despide de una de sus figuras más representativas.


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