TIJUANA.- Sentenciaron a 25 años de prisión, a dos de los tres imputados por el asesinato del fotoperiodista Margarito Martínez Esquivel, ocurrido en enero de este 2022.
Son Jose Heriberto Ochoa Díaz, ‘El Huesos’, y Adrián Nicolás Ramos, ‘El Uber’, vendedores de drogas y asesinos a sueldo en la Delegación Sánchez Taboada, donde vivía el comunicador.
Ambos aceptaron esa pena al llegar a un acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE) y celebrarse un juicio abreviado en la audiencia intermedia.
Otro de los procesados es Cristian Adán Velázquez José, ‘El Cabo 16’ o ‘El Jaguar’, quien no aceptó declararse culpable.
Dijo que optaba por un juicio oral y a los doce minutos de iniciar la audiencia, tuvo que abandonar la sala.
Luego se reinició la audiencia que presidió la juez Leticia Larrañaga Vizcarra, el cual duró cinco horas.
La fiscal Ana María Pérez solicitó además a la juez que los sentenciados paguen a la viuda de Martínez Esquivel una indemnización por 481 mil 100 pesos y 5 mil 850 pesos por gastos funerarios.
También se aceptó en la audiencia, pues la juzgadora señaló hay los elementos para el fallo de la sentencia definitiva por el delito de homicidio calificado cometido con alevosía, premeditación y ventaja en agravio del reportero gráfico.
En la audiencia se detalló cómo Cristian Adán ‘N’ buscó a ‘El Huesos’ para buscar a quien cometiera el crimen, en este caso ‘El Uber’.
Además de proporcionarles una pistola y mantener comunicación vía mensajes de texto, incluido el video que grabó José Heriberto al momento del crimen.
También se reiteró que de acuerdo a Cristian Adán, el móvil es porque según el comunicador publicó en redes sociales fotografías de familiares de David ‘L’, ‘El Cabo 20’ o ‘El Lobo’, un líder del narcotráfico y de un grupo de ‘sicarios’ en Tijuana.
Al final de la audiencia, ‘El Huesos’ pidió perdón, sin precisar si se refería al asesinato de Margarito, ‘4-4’, como le conoció el gremio periodístico.
¿Quieren decir algo respecto a la sentencia?, preguntó la juez Larrañaga Vizcarra, a lo que José Heriberto respondió “sí estoy de acuerdo. Perdón o disculpa”, expresó.
La FGE logró demostrar a través de testimonios, mensajes de texto, evidencias como las señales de telefonía y comunicación, además de fotografías, cómo planearon el asesinato del fotoperiodista desde el 15 de enero.
Incluso la vigilancia que montaron un día antes, desde una casa para observar el momento en que saliera a trabajar para alcanzarlo.
Una testigo clave es quien escuchó cómo propusieron a Adrián perpetrar el crimen y recibir 20 mil pesos.
Ella por miedo lo acompañó la tarde del 17 de enero a la calle 5 de Mayo, donde ultimaron al comunicador.
También detalló que con ellos estaba Ochoa Diaz, quien videograbó el momento en que cometieron el ilícito, incluso cuando la hija de Martínez descubrió que fue a su padre a quien mataron a bordo de su auto de tres disparos en cráneo.


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