Fuerzas sirias aliadas de Estados Unidos rompieron parte la muralla que rodea la Ciudad Vieja de Raqqa en su lucha para expulsar al grupo extremista Estado Islámico de la capital de lo que ellos consideran su califato, explicó el martes el ejército estadounidense.

La coalición derribó dos “pequeñas partes” de la Muralla de Rafiqah, lo que permitió a los combatientes “avanzar hacia la parte más fortificada” de la ciudad, según el Comando Central. La operación permitió que combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) eviten trampas explosivas y a los francotiradores del Estado Islámico y dejó la mayoría de la muralla, de 2.500 metros (yardas) de largo, intacta, agregó.

El golpe sobre la construcción fue el más importante hasta el momento en la batalla por Raqqa, explicó Rami Abdurrahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña. Tres unidades de las FDS avanzaron hacia la muralla apoyados por ataques aéreos, rompiendo las defensas del grupo radical, y hay intensos combates en curso, añadió.